Bob Dylan en el imaginario político estadounidense

ÁNGEL CLARO

Recientemente le han concedido el premio Nobel de Literatura a Bob Dylan y creo que vale la pena reflexionar un momento al respecto.

Porque Bob no es escritor, ¿o sí? ¿Quién es Bob Dylan? ¿Merecía el premio? He estado intentando encontrar durante meses una definición para él. De momento la cosa está así:

Definición:

– Joven revolucionario que se ha convertido en un viejo acomodado por el establishment de los Estados Unidos.

– Artista multidisciplinar: ha sido pintor, actor, guionista, cantautor, escritor…

– Nació como Robert Allen Zimmerman en Duluth, Minnesota, el 24 de mayo de 1941. Sus abuelos eran de Ucrania y Lituania.

– Escuchaba mucho la radio en la adolescencia, sobre todo a Little Richard y a Elvis Presley. Eso le condujo al rock en una etapa inicial. Esa etapa se acabó en cuanto llegó a la Universidad de Minnesota y conoció las letras del folk. Eran exactamente lo que estaba buscando: más compromiso.

– Se llama Bob Dylan por el poeta galés Dylan Thomas.

– Su influencia en la cultura americana es evidente. Bruce Springsteen dijo en su discurso en el The Rock and Roll Hall of Fame’s que “Bob (Dylan) liberó tu mente del mismo modo que Elvis liberó tu cuerpo”.

– En mayo de 2012 el expresidente Obama le concede la Medalla Presidencial de la Libertad.

– Hay muchísimo material: libros (autobiográficos o no, autorizados o no), películas (casi todas con mala crítica), discos con críticas diversas, cuadros en galerías de arte con idénticas opiniones…

Robert Sheldon, biógrafo autorizado de Dylan, publicó en 1986 No direction home: The life and music of Bob Dylan, en Amazon por 4,59$. Teniendo en cuenta que este autor fue el descubridor de Dylan, vale la pena leerlo.

– Además, existe vastísima información en la red y portales especializados como www.expectingrain.com que se dedican en exclusiva a recopilar toda la información que aparece en la red sobre Dylan.

Imaginario:

– En sus inicios con el folk se empapa de la herencia de cantautores como Woody Guthrie.

– En 1966 pasa del folk al pop y del folk al rock. Estos cambios le suponen muchas críticas.

– En 1968 hace country con Johnny Cash.

– A partir de los años 70 y hasta la actualidad ha estado componiendo y tocando por todo el mundo sus canciones de siempre y temas nuevos.

– En canciones como “Talkin’ Blues John Birch Society” se burla de las organizaciones de extrema derecha. “A Hard rain’s a-gonna fall” denuncia el absurdo de la amenaza nuclear.

– “Blowin’ in the wind” es la decimocuarta mejor canción de todos los tiempos, según la revista Rolling Stone. Habla de la paz, el amor y la libertad y es un himno reivindicativo que todavía se utiliza en ocasiones.

Político:

– El 28 de agosto de 1963 es una fecha fundamental en el ideario estadounidense. En el marco del Movimiento por los Derechos Civiles, fue el día de la famosa Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad. El día del celebérrimo discurso de Martin Luther King que ya comenté en mi anterior artículo sobre Beyoncé[1].

– En 1971 escribió una canción para conmemorar la muerte de George Jackson, líder de los Panteras Negras asesinado en San Quintín.

– En 1985 participó en el Himno de Live Aid para la iniciativa solidaria USA for Africa (United Support of Artists for Africa). El conocido “We are the World”, vamos.

– En una entrevista de Robert Love realizada en marzo de 2015, Dylan defiende a los empresarios como creadores de empleo y no el Estado. Lo malo es que los empresarios tienen problemas “burocráticos y de otra índole” y el proceso se debilita.

Vicenç Navarro escribió en octubre de 2016 un artículo llamado “Lo que no se ha dicho sobre Bob Dylan, el premio Nobel de Literatura de este año”[2] sobre la politización del artista. Resulta que en la final de la Superbowl de 2016 Bob Dylan protagonizó una publicidad de Chrysler en la que proclamaba las virtudes de la industria automovilística americana.

– En cambio, artículos como el de Peter Dreier “The political Bob Dylan”[3] potencian la imagen de Dylan en los 60 como símbolo de protesta y obvian la actual.

Lorena G. Maldonado ha establecido comparaciones entre las letras de Dylan y el líder de la trama Gürtel, F. Correa, en el artículo “Bob Dylan canta las vergüenzas de Correa”[4] del nuevo diario digital de Pedro J. Ramírez. Un claro ejemplo de que Bob Dylan traspasa fronteras.

– Dylan ha realizado declaraciones tan interesantes como “La política es una mierda, todo es irreal. Lo único real está en tu interior, en tus sentimientos”.

– Las letras de Dylan son, según Alessandro Carrera, el espejo de la conciencia profunda de América. El extremismo y la renuncia, la compasión y la crueldad… Toda América está en sus letras”. Estas bellas palabras se pueden encontrar en el su libro La voce di Bob Dylan, en Amazon Italia por 12,29 euros.

– En mayo de 2016 Dylan y Joan Baez apoyaron a Bernie Sanders en California.

– Entre el anuncio del premio Nobel y su entrega tuvieron lugar las elecciones en Estados Unidos. Esto se ha interpretado como una implicación política de la Academia Sueca en el proceso electoral estadounidense.

Mundial:

– Es el primer músico que gana el Premio Nobel de Literatura.

– Reediciones de sus libros a raíz del Nobel.

– Cuando la Academia Sueca le otorgó el premio se pronunció así: “Le concedemos este galardón por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición de la canción americana”.

– Hay un artículo de P. X. García Reynaldos llamado “Bob Dylan y los académicos suecos”[5] que dice que hay un grupo de científicos suecos que llevan veinte años publicando artículos con letras y títulos de Dylan en sus textos. Por ejemplo: “Nitric Oxide and Inflammation: the answer is blowin’ in the wind” de Lundberg y Weitzberg[6].

En este artículo he citado por qué Bob Dylan está en el imaginario político estadounidense y mundial. Ahora, juzgad vosotros. ¿Merece el premio? ¿Seguro que sí?

[1] Ángel Claro, “Beyoncé y la cultura política afroamericana”, Beerderberg Magazine, núm. 11, septiembre 2016, http://beerderberg.es/beyonce-cultura-politica-afroamericana/
[2] Vicenç Navarro, “Lo que no se ha dicho sobre Bob Dylan, el premio Nobel de Literatura de este año”, Público, 19 de octubre de 2016, http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2016/10/19/lo-que-no-se-ha-dicho-sobre-bob-dylan/
[3] Peter Dreier, “The Political Bob Dylan”, The Huffington Post, 25 de mayo de 2016, http://www.huffingtonpost.com/peter-dreier/the-political-bob-dylan_b_10134862.html[4] Lorena G. Maldonado, “Bob Dylan canta las vergüenzas de Correa”, El Español, 15 de octubre de 2016, http://www.elespanol.com/cultura/libros/20161014/162984614_0.html[5] Paula Ximena García Reynaldos, “Bob Dylan y los académicos suecos”, en alcalorpolitico.com, https://www.alcalorpolitico.com/informacion/columnas.php?idcolumna=11700&c=83#.WJyyOXpVEW0[6] J. O. N. Lundberg, J. M. Lundberg, K. Alving y E. Weitzberg, “Nitric oxide and inflammation: The answer is blowin’ in the wind”, Nature Medicine, núm. 3, 1997, pp. 30-31, http://www.nature.com/nm/journal/v3/n1/abs/nm0197-30.html

Ángel Claro es historiador y profesor de educación secundaria (@angelclarotgn).
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