¿Cómo se hace una campaña de tierra?

Gisela Rubach

GISELA RUBACH

Cuando se habla de campaña electoral en el imaginario colectivo se suele asociar todo a spots de televisión, sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad que eso. Las campañas electorales se ganan en tierra con estrategia y votos.

La estrategia es la guía que rige toda la campaña, por ello debe ser diseñada con base en los resultados electorales anteriores e investigación confiable, tanto cualitativa como cuantitativa, en un análisis minucioso que contraste los distintos contextos políticos, sociales, económicos y culturales.

Pero para obtener votos se debe recurrir a recursos por aire, tierra y online. Es por ello que la principal pregunta que debe hacerse un consultor y su cliente es saber cuántos votos se necesitan y dónde están.

Para tal fin es menester definir y diseñar el Plan Estratégico de Campaña (PEC), que  establece por escrito la estrategia rectora, los objetivos y las tácticas que deben seguirse para ganar la elección. En este Plan se describe el ritmo, la periodicidad, así como los sistemas de control necesarios para su correcto funcionamiento.

Existen elementos estratégicos que deben ser considerados al realizar una campaña en tierra. El primer elemento estratégico es el partido, el partido y el candidato deben caminar bajo la misma estrategia, de lo contrario la campaña se diluye y provoca confusión y crisis. Los acuerdos y negociaciones entre el candidato y el partido son clave para lograr que una campaña camine de la mejor manera, donde la campaña sin candidato es fundamental.

Como segundo elemento es importante conocer el territorio mediante la focalización y mapeo de zonas prioritarias y estratégicas, para determinar la agenda y calcular el impacto en la campaña. El análisis de cada una de las secciones  electorales permite determinar la competitividad de cada una. No todas las zonas tienen el mismo impacto y peso electoral, por ello es necesario segmentar, no discriminar.

Un tercer elemento es formar un equipo profesional multidisciplinario. Si no contamos con un equipo idóneo difícilmente se lograrán cosas distintas, los consultores multiusos lejos de ayudar a la campaña, la perjudican.

El cuarto elemento son las estructuras de promoción del voto o fuerz< de venta del candidato, las cuales deben ser capacitadas y evaluadas constantemente ya que son la parte medular de la campaña en tierra. Las brigadas de activismo son la cara del candidato que buscan el voto con o sin él. Son el rostro de la victoria. También existen estructuras paralelas que actúan como respaldo y soporte, así como estructuras de movilización que defienden y activan el voto el día de la elección.

Es importante tener claro que el candidato no puede estar y visitar todos los lugares en la campaña, si bien sería lo ideal. Son las brigadas y todo el equipo de campaña las encargadas de dar a conocer y acercar al candidato. Una campaña al final del día debe ser una fiesta esperanzadora, una fiesta para continuar mejorando o cambiar, con una oferta política creíble .

Otro de los elementos claves a considerar es el humor, color y ánimo de la campaña en la calle. Contagiar la alegría ha de ser una tarea constante durante todos los días de campaña, así como mantener el ánimo al día de la elección. En una campaña todo comunica, estés o no estés, todo es percepción. Si no se logra transmitir la alegría es probable que las estructuras no estén convencidas y por ende es probable que sean vulnerables el día de la elección.

Los ciudadanos están acostumbrados a ver tapizadas las calles y bardas de su colonia, pero no están acostumbrados a que brigadistas convencidos con el proyecto del candidato toquen su puerta y sobre todo contagien el ánimo y propuestas del candidato. Ya lo dijo Quinto Cicerón, “La mejor manera de ganar votos es saludando de mano al elector, viéndolo a los ojos y llamarlo por su nombre”.

Es fundamental que una campaña en tierra tenga infraestructura operativa que permita el correcto desempeño de cada una de las personas que participan. Algunos de los elementos a considerar son el War Room, la casa de campaña, automóviles, celulares, radios, etc.

Uno de los elementos estratégicos más importantes de una campaña en tierra es la integración del War Room, cuyo fin es evaluar y tomar decisiones. Las áreas que deben conformarlo son: coordinación general de la campaña, contabilidad, jurídico, promoción territorial, operación territorial, presidente del partido, comunicación social, agenda y consultor.

El quinto elemento a tener en cuenta es el papel de la defensa jurídica. Existen campañas que se han ganado y perdido por no contar con respaldo jurídico.

El sexto elemento son los utilitarios que se entregan a los ciudadanos. A partir de esta elección por disposiciones de la ley electoral sólo se pueden utilizar textiles así como impresos con materiales biodegradables.

Las campañas pueden ser directas, indirectas y oscuras. El equipo del candidato debe estar preparado para contener cualquier ataque. Las crisis son una constante en toda campaña, en este sentido, debe existir un equipo de consultores especializados en el manejo de crisis. No existen problemas pequeños, todas son peligrosos, debido a que sino son tratadas pueden convertirse en crisis que en ocasiones pueden llevar a perder una elección.

La capacitación constante es clave en una campaña, ésta debe ser un proceso de mejora continua, ya que no sólo se trata de saber dogmas, se trata de empoderar para la correcta toma de decisiones en pro de la campaña.

Aún con las nuevas tecnologías, éstas se concentran en determinados segmentos, por lo cual no tienen el poder de decidir una elección. A pesar de ello, su uso permite implementar y experimentar nuevas formas de acceder a nuevos segmentos de la población en constante crecimiento y la participación en las redes sociales debe  también estar incluida en la estrategia general de campaña.

Al final del día, una campaña de tierra se realiza mediante una sinergia de distintas herramientas, mezcladas con cuatro ingredientes clave: la fuerza de ventas, el talento, la actitud y la disciplina para poder compartir y vender un proyecto creíble, esperanzador y por supuesto ganador.

El triunfo se construye a lo largo de la campaña electoral, pero la derrota también.

Gisela Rubach es Maestra y Licenciada en Administración por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), es la estratega política más reconocida de México con más de 300 campañas políticas en México, Centroamérica y Sudamérica. Ha asesorado a todos los niveles de gobierno. Ha sido reconocida como una de las 300 personalidades más influyentes de México. Actualmente es Directora General de Consultores y Marketing Político, así como creadora y coordinadora de los Diplomados y Seminarios de Marketing Político en el ITAM. @GiselaRubach
Descargar PDF
Ver el resto de artículos del número 3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *