¿Por qué esta fotografía está mal? La importancia del protocolo

DIANA RUBIO

El pasado martes, fuimos testigos de un evento oficial: la VI Conferencia de presidentes autonómicos. Este acto institucional de gran repercusión, no se celebraba desde el año 2012 y, a causa del contexto político que ha enmarcado esta reunión de mandatarios nacional, también ha estado servida de polémica. Debido a la importancia y solemnidad del mismo, este ha estado regido por varios aspectos protocolarios a nivel oficial, donde el comunicar un mensaje de unidad y respeto entre todos los actores principales ha sido objetivo principal de esta herramienta de comunicación.

Si existe una imagen con la que se recordará esta conferencia, es la foto oficial de familia que se tomó tras un café informal y antes de despedir al rey y comenzar con la primera sesión. Pero esta fotografía, deja entrever algunos elementos que podemos analizar desde el punto de vista protocolario y que han dado mucho que hablar; la simbología representada con las banderas, las instituciones ejecutivas representadas en sus máximos representantes, la etiqueta de los componentes de la fotografía y la escenografía de la misma.

Quieren transmitir fuerza y unión a través de una escenografía ceremoniosa, por lo que se ha optado por un escalón de moqueta roja para cuadrar y dar estética a la imagen. Lo que está claro, es que debían haber usado algo mas para poder tapar una alcantarilla  justo delante de la foto y que rompe lo que justo querían transmitir: armonía, también rota por las pegatinas que se utilizan para marcar donde debe ir colocado cada miembro de la foto, y por la toma de la fotografía, que no deja ver bien a los mandatarios situados en la segunda fila, pudiendo haber optado por colocarlos entre los huecos que hay entre los componentes de la primera fila y así salvar esta mala imagen.

Si hablamos de la simbología, detrás a modo de fondo y perfectamente colocadas se encuentran tanto la bandera española, que según la ley 39/1981 “ocupará un lugar preeminente y de máximo honor” por tanto estará en el centro de la imagen, como las de las comunidades y ciudades autónomas, colocadas en alternancia, comenzando por la derecha, y según el orden de antigüedad de la firma de su estatuto de autonomía. Este aspecto, hace que las banderas siguientes a la española sean justo la de las dos comunidades que no han estado representadas en este acto oficial.

En cuanto a la colocación de los presidentes y demás miembros, hay debate en el sector debido a los integrantes de la misma. Bajo mi punto de vista, si estamos hablando de una conferencia de presidentes, deberán de ser el del gobierno, sus homólogos autonómicos y en todo caso, la ministra encargada de administraciones públicas quienes deben estar en la fotografía.

Entiendo el papel en el centro del Jefe de Estado, al ser la primera que se celebra bajo su mandato y como miembro en cierto modo del ejecutivo nacional, pero la presencia del ministro de hacienda Cristóbal Montoro, a nivel protocolario en esta imagen, no tiene sentido, aun haciendo de Secretario de la reunión, según el reglamento interno de la Conferencia de Presidentes (aquí el reglamento).

Por último, la etiqueta ha hecho protagonistas a Soraya Saenz de Santamaría, por su atuendo combinado con guantes azules, y la corbata del Rey, símbolo tradicional de la monarquía desde tiempos de la II República, al ser de color verde y albergar las iniciales de “Viva El Rey de España”. Un elemento que ha podido pasar desapercibido pero que también es imagen, es la chapa conmemorativa del evento, una pieza de merchandising en toda regla  que se ha repartido entre los protagonistas del mismo y que la han portado a lo largo de toda su ejecución.

Diana Rubio es consultora en comunicación, protocolo y eventos. Directora de Política y protocolo. Organiza los B&P Sevilla. @driecel