La campaña de 2016 en Estados Unidos

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XAVIER DOMÍNGUEZ

Hablar de las elecciones americanas y hablar de la Meca del marketing político podrían ser sinónimos, por varios motivos, el primero porque son la madre de todas las campañas, y la segunda, como toda Meca, se exagera lo que en ellas sucede, se mitifica, y hasta se convierten en religión, pero lo que sí es cierto, es que son las elecciones cuyo resultado más condiciona la política mundial.

Estados Unidos, se enfrenta en 2016 a unas elecciones que sin duda vuelven a ser cruciales, la política exterior vuelve a tener todo el protagonismo, la economía se encuentra en un buen momento, y la población hispana y latina tendrán esta vez, más protagonismo que nunca. En las próximas elecciones americanas se hablará también en español, de eso, no tengo ninguna duda, como no tengo duda de que no será una cosa de minorías, si no, un debate de construcción de la nueva USA que todos conocemos.

Lo que resulta interesante de analizar es que está pasando en cada uno de los dos partidos, demócratas y republicanos.

Hillary Clinton entre la espada de Elisabeth Warren y el muro de Wall Street : En el lado de los demócratas cuatro son los elementos que debemos destacar para entender el momento que están viviendo. Hillary Clinton, a la que todos ven como la única candidata de los demócratas se encuentra entre la espada y la pared, por un lado, los dogmas más  progresistas e izquierdosos de Elisabeth Warren, senadora que encabeza la corriente más progresista del partido, y por el otro, la necesidad de llevarse bien con Wall Street, pues sin ellos no hay dinero, y sin ellos no hay campaña, como dicen ellos mismo, “No money, no honey”. Los valores, o el dinero, son dos poderosos dogmas que ponen en riesgo las posibilidades de Hillary Clinton, pues sin duda, o los demócratas optan por ser un partido de centro sin grandes revoluciones progresistas u optan por el dinero de Wall Street, quien sin duda condiciona programas electorales con sus aportaciones. Ni que decir hay, que Elisabeth Warren es, y así quiere ser reconocida como la demócrata más radical contra Wall Street.

La maquinaria electoral de los demócratas, sin OBAMA no es maquinaria: Nadie duda de la capacidad de OBAMA de mover masas, pero las elecciones intermedias dejaron claro, que si OBAMA corre, la maquinaria se mueve, si OBAMA no corre, la maquinaria no se mueve. El Presidente quiso ser claro, en el último debate sobre su gestión, “I no have more campaigns to run” lo que levantó las risas de los republicanos, quienes se llevaron el spin del propio OBAMA “I know I know, because I won both of them”. OBAMA siempre será OBAMA, único, rápido, irrepetible, e incluso, es su propio Spin doctor, y Hillary lo sabe, ella no es OBAMA, y solo es CLINTON por el apellido, o como dicen en Estados Unidos “Hillary cry far from Clinton” o lo que es lo mismo “Está lejos de ser un Clinton” sería una traducción simple de una frase hecha.

Obama da miedo a los demócratas, Clinton da pavor, Hillary no, y dentro y fuera de su partido lo saben.

Hillary y los “Mills for Hills”. Los millonarios por Hillary son un dolor de cabeza en la candidatura. Ir a una campaña en Estados Unidos sin dinero debe ser lo más parecido a un suicidio lento, pues las campañas en Estados Unidos se componen de 5 elementos, Dinero, Candidato, Estrategia, cash y Money. El reciente escándalo de sus correos electrónicos no solo han destapado que siendo secretaria de estado utilizó correo personal –cosa que tiene prohibido por el cargo y por normativas de seguridad- si no porque en algunos de esos correos se podría demostrar la Fundación Clinton ha recibido dinero de poderosos que la podrían condicionar en su actividad como candidata.

La indefinición de Hillary. Hillary es cuestionada por su actividad económica, sus socios y el uso del correo electrónico pero no dejan de pasarle factura otros como  su silencio con los casos de la CIA, su evasión en la respuesta de Irán, lo tarde de la respuesta a favor del matrimonio gay y la reticencia a atacar a Wall Street genera dudas no solo dentro del Partido Demócrata, si no, por primera vez, en todo el electorado.

Hoy va arriba en las encuestas, pero, al Presidente no lo votan las encuestas, ni tan solo los americanos, lo eligen los votos electorales, y esos, hoy por hoy siguen empatados.

¿Pero qué pasa en el lado Republicano? Viven un momento dulce, acaban de ganar las elecciones intermedias, tienen a OBAMA donde quieren, Gobernando a golpe de decreto porque no tiene como hacerlo en el congreso y el Senado, resulta macabro el ver como tratan a los demócratas. No olvidemos que el país más “civilizado” del mundo disfruta mucho de ver a sus políticos sufrir los resultados de la democracia, y los republicanos lo saben.

Resumir lo que pasa en los Republicanos se resume así, nadie le tose a los Bush. La dinastía más poderosa de USA desde los Kennedy son poderosos y han decidido ir por la Presidencia una tercera vez, incluso, la que tenia más reticencia, Bárbara Bush lo dijo claro en el último acto en que participó desde el atril “Jeb, is mom, ¿remember you when I said no?, I was wrong, go, run, USA need you” y todos sabemos lo que es una madre para un hijo. Jeb tiene mi permiso, y vamos con todo.

El benjamín de los Bush no tiene adversario, incluso, Mitt Romney duró lo que dura un caramelo en la puerta del colegio, dos días duró su anuncio y su posterior retirada. Los donantes poderosos del país lo saben, Wall Street lo sabe, Jeb, es un recaudo seguro de su dinero, más que cualquier otro republicano, y más que los demócratas con la clara oposición de Elisabeth Warren.

Analicemos estos 4 elementos.

“RIGHT TO RISE”: Su SUPERPAC el “Right to rise” es un juego de palabras para  la recaudación que en este momento está dejando a todos los que aspiraban sin dinero, pues entre un Bush y otro republicano no se puede comparar. “Right” de derecha, de correcto, de derecho es decir “The up right position” y “rise” de levantarse, de crecer, de ir hacia arriba son todos los sinónimos que “Rihgt to rise” tiene, algo que parece inocente y es de todo menos eso, el mensaje está claro.

EL ENIGMA JEB: Muy sencillo, habla claro y directo, no olvidemos que el menor de los Bush es comparado para lo bueno y para lo malo con su hermano George W Bush. El New York Times hablaba de “The many faces of Jeb”, el moderado, el radical, el latino, el conservador, el progresista de los republicanos, el que habla español, el que está casado con una mexicana o como ellos lo definen “George worked the room, Jeb read the books”. Simple, menos carismático, pero más leído que su hermano.  No se posiciona de forma clara con la eutanasia, con los gays, no les habla de matrimonio, les habla de derechos, deja claro que si Reagan viviera y su papá fuera Presidente hoy no podrían hacer lo mismo, su política está clara, no a Cuba, si a los latinos, si a la inmigración, no a los ilegales, navega en la incertidumbre suficiente que calma al Tea Party y relaja a los demócratas descontentos, que buscan alguien que ponga orden.

JEB Y LOS LATINOS: Casado con mexicana, habla perfecto español, bromea y se desenvuelve en español con enorme soltura, sus hijos también y no se diga Coloma –nacida en León (Guanajuato). Haber sido Gobernador de la Florida y salir bien valorado por republicanos y demócratas muerde y con fuerza, en la bolsa de voto latino que hasta ahora solo tenía un propietario, OBAMA, ni siquiera los demócratas. Las encuestas son claras, incluso en el MIAMI DADE, demócrata por tradición, Jeb gana, y los demócratas lo saben pues en las ultimas elecciones a Gobernador el enfrentamiento a mitings entre Bill Clinton y Jeb Bush acaba con una clara victoria de los republicanos.

HABLA CLARO: En un momento de incertidumbre en los Estados Unidos con la situación que se vive en Oriente Medio con el Estado Islámico, con respecto al bloqueo o no en Cuba (que ha molestado al Cuban Power poniéndolo en bloque a favor de cualquier republicano que compita), y la debilidad del país en política exterior llega lo que más le gusta a los americanos, alguien que habla claro de lo que es ser americano. Todo este sentir lo resume Jeb en dos eventos en Coral Gables (Florida) y en Washington DC, “Nuestros amigos deben de saber que son nuestros amigos, y nuestros enemigos deben de saber y sentir que son nuestros enemigos”, más claro el agua, dos veces un auditorio en pie dejaron claro que los BUSH tienen muchos enemigos, pero dejan claro que ante todo son americanos, y eso, en Estados Unidos, créanme, es todo.

Xavier Domínguez es consultor y publicista político. Presidente de WishWin. @xavierdominguez
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