Ruptura generacional en el Brexit: otra batalla perdida del voto joven

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EDUARDO BAYÓN

Entre los factores sociodemográficos que mejor explican el comportamiento electoral el 23 de junio en el Reino Unido destacan especialmente dos, el nivel de estudios y la edad. Ambos están íntimamente ligados entre sí, ya que la población más joven tiene mayor formación, especialmente si nos referimos a educación superior. El porcentaje de ciudadanos con estudios superiores de la generación de 20 años cuadriplica al de los ciudadanos de 60 años.

Tanto el nivel de estudios, como la edad del votante y el tamaño del municipio de residencia, están siendo claves a la hora de determinar el voto en diferentes contiendas electorales, y evidencian en muchos casos unas brechas que se traducen en que, en líneas generales, los votantes más jóvenes y más formados de las ciudades optan por posiciones políticas de ruptura con los sistemas políticos establecidos en sus sociedades y construidos por las generaciones predecesoras. Esas brechas son evidentes en el voto a la formación política Podemos en las elecciones en España, o en las recientes primarias demócratas entre los partidarios de Bernie Sanders, cuyo apoyo entre los más jóvenes superaba con creces al de Hillary Clinton, por citar tan solo dos ejemplos.

Brecha generacional entre mayores y menores de 45 años

En el referéndum sobre el abandono de la UE por parte del Reino Unido, 17,4 millones de británicos votaron por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, frente a 16,1 millones que optaron por la permanencia dentro de la misma. Esta fue la posición mayoritaria entre los más jóvenes, en una apuesta clara por la permanencia en la Unión Europea y por romper con el euroescepticismo predominante en la historia del Reino Unido. Así lo hicieron en un 73% los menores de 25 años, en un 62% los que tienen una edad entre 25 y 34 años y en 52% los que cuentan entre 35 y 44 años. Por su parte, los mayores de 45 años optaron mayoritariamente por la opción de abandonar la UE, destacando los mayores de 65 años que lo hicieron con un respaldo a esta opción del 60% (1). Por otro lado, en las zonas urbanas donde la media de edad es de 35 años o menos, existió un apoyo mayoritario a la permanencia en la Unión.

voto edad

Debemos recordar que las sociedades occidentales actuales se caracterizan por una población envejecida, lo cual tiene consecuencias electorales directas y, por lo tanto, en las políticas de bienestar que se aplican. El elevado peso que tienen los votantes de edades superiores a los 65 años respecto al cómputo total, los convierte en los grandes influyentes en el sistema electoral, frente a los menores de 25 que suponen un grupo más reducido. Tanto es así, que el primero supone en el Reino Unido un 23% de la población, frente al 11% del segundo (2).

Baja participación de los votantes más jóvenes

Esta derrota electoral de los votantes más jóvenes no sólo tiene que ver con la desventaja poblacional, sino también con la desmovilización habitual de éstos. Los datos de participación manejados por segmentos de edad, apuntan a que tan sólo un 36% de los votantes de entre 18 y 24 años participaron en el referéndum, frente al 83% de los mayores de 65 años. La participación crece según lo hace también la edad, así el grupo de entre 25 y 34 participó en un 58%, los de 35 a 44 años en un 72%, los de 45 a 54 años en un 75%, y los de 55 a 64 años en un 81% (3).

participación edad

Por lo tanto, el problema aquí es que la abstención fue muy alta entre los jóvenes, cuestión que se ve respaldada si atendemos a la participación por condados, según su media de edad. La participación ha sido superior en las zonas donde la media de edad es más alta, zonas, por lo tanto, más proclives a haber votado por el abandono de la UE (4).

Si la participación de los jóvenes menores de 35 años, hubiese sido similar a la del grupo de edad que está inmediatamente por encima de ellos, es decir, los que tienen entre 35 y 45 años, y los porcentajes relativos a la continuidad del Reino Unido en la Unión Europea se hubiesen mantenido estables, el resultado se hubiese revertido.

El hecho de que el referéndum se celebrase en periodo estival y la obligación de registrarse para votar pueden haber hecho que muchos votantes no participasen. Pero lo que está claro es que echar toda la culpa del resultado al votante mayor, con menor formación y perteneciente a zona rural, que por sentirse temeroso o agraviado por el mundo globalizado en el que vivimos, o por cualquier otro motivo, hubiese optado por el abandono de la UE, no es del todo ajustarse a la realidad. Buena parte de la responsabilidad del resultado la tienen todos esos jóvenes que no participaron en una decisión mucho más crucial para su generación que para la de sus padres o sus abuelos y que, además, son los que a priori más tiempo van a tener que vivir con ella y sus consecuencias.

Conclusión

Una vez más, sectores jóvenes y formados, que en muchos casos están politizados, han vuelto a pecar de falta de movilización y participación electoral. Así pues, ya no sólo importa que sean menos votantes del total del electorado, sino que además se vuelve crucial la desmovilización electoral y la falta de conciencia de intereses comunes dentro de una misma generación.

Decía Tony Judt que la disconformidad y la disidencia son sobre todo obra de los jóvenes, que no era casual que los hombres y mujeres que iniciaron la Revolución Francesa, lo mismo que los reformadores y planificadores del New Deal y de la Europa de la posguerra, fueran bastante más jóvenes que los que los precedieron, y que ante un problema, es más probable que los jóvenes lo afronten y exijan su solución, en vez de resignarse5. Pues en esta ocasión, ni se han resignado ni han buscado la solución, simplemente se han inhibido y han dejado decidir a otras generaciones su futuro, en lo que ha sido otra batalla electoral perdida por el voto joven.

1. Según datos del sondeo realizado por Lord Ashcroft Polls para la BBC durante el 23 de junio. El sondeo realizado por YouGov, también durante el 23 de junio, ofrecía unos datos similares, con el 75% de los electores de entre 18 y 24 años optando por la permanencia en la UE, al igual que el 56% de los de entre 25 y 49 años, mientras que el 56% de los votantes de entre 50 y 64 años apostaron por abandonar la Unión Europea, al igual que el 61% de los mayores de 65 años.
 2. Según datos de la Oficina para Estadísticas Nacionales (ONS) del Reino Unido.
 3. Sondeo de SkyNews publicado el 25 de junio de 2016. 
 4. EU referendum: full results and analysis, The Guardian, 23 de junio de 2016. 
 5. Judt, T., (2010), Algo va mal, España: Taurus, p. 157.
Eduardo Bayón es politólogo y abogado. Editor de Debate21.es (@edubayon_)
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